Viste tu alma

 

Por todos es sabido, que es de bien nacido ser agradecido. Cuánta verdad he descubierto en esta frase popular donde las haya y que por fin estoy integrando. Agradecimiento. Gratitud. Vaya términos. Yo he creído ser muy agradecida porque acompaño cualquier contraprestación con un rotundo Gracias. De toda la vida.

Quieres un bomboncito, cielo?

Y tú, (con 2 añitos): Sí, grassssiass!

Ay, que mona. Qué educadita.

Ya. Gracias es por tanto una fórmula de cortesía. Pero la gratitud es mucho más que esa respuesta automática ante un favor, gesto o atención que tienen con nosotros. La gratitud es algo que sale del corazón, te eleva el ánimo, te llena de optimismo, y además favorece a rabiar. La gratitud es uno de los vestidos que mejor sientan al Alma.

He descubierto que si desde que amaneces por la mañana empiezas a agradecer el simple hecho de:

1.- Haber podido abrir los ojos.

2.- Constatar que estás respirando.

3.- Haber dormido bajo techo. Y en una cama.

4.- Ser capaz de andar camino del baño.

5.- Abrir un grifo y que salga agua, incluso calentita en Diciembre.

6.- Tener champú con el que lavar el pelo. Y gel.

7.- Sacar algo de ropa de un armario.

8.- Cualquier otra cosa que se te ocurra que demos por hecho, que no valoremos habitualmente y que para otras personas no sean tan obvias.

¿Y cómo se hace eso de agradecer?:

Método:   Simplísimo, sólo diciendo mentalmente, o bajito, o a grito pelado, como quieras: Gracias, gracias, gracias, gracias, gracias, gracias por todo de lo que se te ocurra. Ojo: desde el instante en que abres los ídem. Recuérdalo. ¿Fácil, a que sí? Deja un post-it junto al despertador para no olvidarlo que ponga “Gracias”.

Tras esta toma de conciencia de la suerte que tenemos, ya te has puesto de un humor tan estupendo que el día empieza a fluir, y hasta te resbala que las medias se te enganchen en el anillo y acaben con carreras. Cualquier otro día habría sido una tragedia, pero hoy: ¡Bah! ¡Qué más da!. Buscas otras: no tengo otras disponibles. Pues entonces sin medias. No, sin medias no, estoy blanca. Da igual, ponte un pantalón. ¡Y lo haces sonriendo…! ¡¡Sí!! Lo he comprobado. Sonriendo. Sales de casa casi dando saltos de alegría.

Ya, ya. Estoy yo para sonreír, con la que tengo encima: 4 reuniones, no llego a tiempo, tengo que poner gasoil, está chispeando… bla, bla, bla, la mente empieza a sabotearnos: Ja,ja, para risitas estamos.

Al principio, si no tienes costumbre, cuesta verte así, agradeciendo un nuevo día. Te parece incluso ridículo. Pero si perseveras, acabas de una buena honda que se empieza a expandir, y te pone en un estado de vibración muy positivo y elevado, por lo que esa es la energía que atraerás. Esto hace que todo marche sobre ruedas. Si en lugar de quejarnos por lo que no tenemos agradecemos lo que sí tenemos, la magia comienza a operar en nosotros y en nuestro entorno. Oye, que igual no te cambia la vida, pero el día es muuuucho más agradable. Puedo asegurar que hasta los atascos de tráfico se disuelven, que encuentras sitio para aparcar, que aquello que te molestaba de repente se esfuma, recibes una llamada agradable, te proponen algo interesante, te dan una sorpresa…

No sería yo capaz de contar esta película de ciencia ficción sin haberlo comprobado. Lo he experimentado. Desde que leí un libro de Rhonda Byrne: La Magia. Pero no solo ella lo dice. Son muchos los autores que consideran que el agradecimiento es básico para nuestra felicidad. El día que me levanto y mi mente se resiste a dar las gracias, transcurre como los de antes, como siempre. Cuando soy consciente, comienzo a darlas, porque nunca es tarde. Y parece que las cosas se van enderezando.

Desde mexperiencia.com hemos inviatado a Macarena Rodríguez Grande, con su maravilloso blog Viste tu alma.  Espero que os guste.

Macarena es sevillana, estudió Derecho y lleva trabajando en la radio desde 2003: Radio Sevilla, Cadena Ser. Es asesora de publicidad y da soluciones de comunicación a numerosas empresas.  También tiene un Máster en Digital Business y estudió Asesoría de Imagen en la Escuela Internacional de Moda y Estilismo, por pura afición como ella dice.

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Soy sevillana de la cosecha del 71. Nací y crecí rodeada de amor y cariño en una estupenda familia, soy la más pequeña y única niña de 5 hermanos. Hice Derecho y estoy colegiada. Pero en el 2003 la radio y yo nos encontramos, Radio Sevilla, Cadena Ser, que sigue siendo mi casa y donde tengo otra pequeña familia a la que quiero y admiro. Y saben de mi pasión por lo que estoy emprendiendo. Soy asesora de publicidad, que hace que aporte soluciones de comunicación a numerosas empresas de Sevilla. He hecho de actriz en una serie de Canal Sur, de modelo para un par de amigas diseñadoras, he hecho cursos superiores de práctica de abogacía, medicina legal para abogados y hasta un Máster en Digital Business. Pero mi pasión desde pequeña es la moda, en todas sus facetas. Bien lo sabe quien me conoce. Por eso estudié Asesoría de Imagen en la Escuela Internacional de Moda y Estilismo, por pura afición. Hasta ahora. Y saben de mi pasión por lo que estoy emprendiendo. Soy asesora de publicidad, que hace que aporte soluciones de comunicación a numerosas empresas de Sevilla. He hecho de actriz en una serie de Canal Sur, de modelo para un par de amigas diseñadoras, he hecho cursos superiores de práctica de abogacía, medicina legal para abogados y hasta un Máster en Digital Business. Pero mi pasión desde pequeña es la moda, en todas sus facetas. Bien lo sabe quien me conoce. Por eso estudié Asesoría de Imagen en la Escuela Internacional de Moda y Estilismo, por pura afición. Hasta ahora.